El gobierno de Chile decretó estado de catástrofe en regiones afectadas por las fuertes lluvias que han dejado al menos cinco muertos, un desaparecido y casi 100 mil personas incomunicadas.

Las precipitaciones han provocado inundaciones, deslaves, cortes de agua y energía, además de daños en más de 15 mil viviendas. Las autoridades movilizaron a las Fuerzas Armadas para acelerar las labores de atención y reconstrucción.