El primer ministro de Canadá, Mark Carney, respaldó la propuesta de convertir a su país en el primer “miembro asociado” de la Unión Europea. Ante el Parlamento Europeo, el mandatario aseguró que Canadá y el bloque europeo podrían fortalecer su relación a partir de intereses y valores compartidos.
La propuesta fue planteada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien abrió la puerta a crear esta nueva categoría de cooperación. El eventual acuerdo permitiría profundizar la colaboración en áreas como defensa, tecnología, energía, minerales críticos, inteligencia artificial y seguridad económica.
Carney señaló que esta relación debería ir más allá del actual Acuerdo Económico y Comercial Global entre Canadá y la UE. Su propuesta contempla reforzar la autonomía estratégica de ambas partes y ampliar la cooperación industrial, energética, tecnológica y financiera.