La República Democrática del Congo elevó a mil 521 el número de personas fallecidas y a 3 mil 442 los casos confirmados por el actual brote de ébola, declarado desde el pasado 15 de mayo en el este del país. Con estas cifras, la epidemia está cerca de convertirse en la segunda más grande registrada en la historia del país, sólo por detrás del brote de África Occidental ocurrido entre 2014 y 2016.

Las autoridades sanitarias informaron que la tasa de letalidad se ubica en 44.2%, mientras 797 pacientes permanecen hospitalizados o en aislamiento y 615 personas han logrado recuperarse. El virus ya afecta al menos cinco provincias del país, donde continúan los esfuerzos para fortalecer el rastreo de contactos, garantizar el suministro de insumos médicos y mantener operativos los centros especializados de atención.

Aunque Uganda logró declararse libre del brote tras completar el periodo de vigilancia epidemiológica, la Organización Mundial de la Salud mantiene un nivel de riesgo alto para África subsahariana debido a que la cepa Bundibugyo no cuenta con una vacuna autorizada ni un tratamiento específico. Las autoridades continúan reforzando las medidas de vigilancia para evitar una mayor propagación del virus.