Organizaciones civiles del sur de Florida advirtieron a los aficionados que planean viajar a Estados Unidos para el Mundial que el país “no es un lugar seguro”, al señalar posibles riesgos de detenciones, restricciones migratorias y violaciones de derechos durante el evento deportivo.

Representantes del Comité de Servicio de los Amigos Americanos (AFSC, por sus siglas en inglés) y otros colectivos señalaron que las políticas migratorias estadounidenses podrían derivar en casos de rechazo de entrada, deportaciones o trato desigual hacia visitantes extranjeros. Como ejemplo, mencionaron el caso del árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, a quien se le habría negado el ingreso pese a haber sido designado por la FIFA.

Las organizaciones también recordaron situaciones recientes en aeropuertos estadounidenses con selecciones nacionales, como revisiones exhaustivas a equipos de Senegal y Uzbekistán, en el contexto de controles migratorios reforzados. En contraste, el gobierno estadounidense ha asegurado que garantizará la recepción de aficionados durante el torneo, pese al endurecimiento de sus políticas hacia ciudadanos de algunos países participantes.