Hay historias que parecen imposibles hasta que se vuelven realidad. La de la señora Cleotilde Rodríguez Campos es un ejemplo conmovedor: a sus 101 años logró reencontrarse con su hija, Laura Angélica, quien vive en Denver, Colorado, después de más de 20 años sin verse, demostrando que el amor no entiende de tiempos ni de fronteras.

Este emotivo momento fue posible gracias al programa Reencontrando Corazones, que impulsa la gobernadora Tere Jiménez a través del Instituto Aguascalentense de las Personas Migrantes (Iapemi), con el propósito de reunir a familias hidrocálidas que han permanecido distanciadas durante años.

El año pasado, la señora Cleotilde fue beneficiaria del programa al recibir acompañamiento y apoyo integral por parte del Iapemi para gestionar su visa estadounidense. Así, con atención cercana y seguimiento permanente en cada etapa de su viaje, pudo emprender el camino que la llevaría de nuevo a los brazos de sus seres queridos.

A punto de cumplir 102 años, su historia es un símbolo vivo de esperanza y sensibilidad, pues representa la esencia de Reencontrando Corazones: devolver el derecho de abrazar, de mirar a los ojos a quienes se ama y de reforzar lazos que el tiempo no logró romper.

El Iapemi fortalece los vínculos familiares más allá de cualquier distancia. Nunca es tarde para volver a casa y mucho menos para abrazar de nuevo a los que amas.