La secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, presentó una reconstrucción de los antecedentes de un presunto esquema de fraude relacionado con la asignación de contratos millonarios a empresas proveedoras del Instituto Nacional Electoral (INE). Según la funcionaria, la trama tiene antecedentes desde la década de 1980 y estaría relacionada con empresarios y antiguos funcionarios del sistema electoral.

La exposición ubica el origen de las relaciones en el Registro Nacional de Población, donde trabajaban los hermanos José Alfredo y Raymundo Hernández Casillas. Posteriormente, ambos comenzaron a participar como proveedores electorales en el Estado de México y, en 1988, se constituyó la empresa Cartonera Plástica. En 2005, esta compañía obtuvo un contrato por 63.7 millones de pesos para suministrar material electoral, un episodio que, de acuerdo con la presentación, derivó en un escándalo y la renuncia de los siete consejeros electorales.

La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que el presunto esquema no comenzó durante la gestión de Guadalupe Taddei y rechazó que la expresidenta del INE tuviera vínculos con Morena. Recordó que Taddei fue designada por el Consejo General del instituto, entonces encabezado por Lorenzo Córdova. La investigación también menciona coincidencias políticas y profesionales entre algunos antiguos funcionarios electorales y actores vinculados con el partido SOMOS, como parte de los antecedentes que se busca esclarecer.