Una serie de ciberataques contra sistemas de refrigeración de supermercados y establecimientos comerciales encendió las alertas en Europa, luego de que piratas informáticos lograran modificar de manera remota la temperatura de congeladores y cámaras frigoríficas, provocando pérdidas de alimentos y afectaciones en distintos negocios.
Los incidentes se reportaron en al menos nueve países: Bélgica, Suecia, Luxemburgo, Países Bajos, Irlanda, Estonia, Finlandia, Italia y Portugal. En algunos establecimientos, los equipos alcanzaron temperaturas de hasta 50 grados centígrados, lo que ocasionó que numerosos productos perecederos dejaran de ser aptos para su comercialización.