El exgobernador de Tabasco, Arturo Núñez Jiménez, reconoció el legado político de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, fallecido el miércoles, y aseguró que habría sido un “gran presidente” de México. A su llegada al Panteón Francés para despedir al ingeniero, destacó su papel en la construcción de la izquierda y en el inicio de la trayectoria política de Andrés Manuel López Obrador.

Núñez recordó que Cárdenas impulsó a López Obrador durante los primeros años de su carrera política dentro del Partido de la Revolución Democrática (PRD), aunque posteriormente ambos se distanciaron por sus diferencias personales y de estilo. El exmandatario tabasqueño describió a Cárdenas como un dirigente capaz de movilizar a miles de personas sin abandonar la vía institucional.

Como ejemplo, señaló que durante las concentraciones en el Zócalo capitalino, cuando algunos sectores planteaban acciones radicales como tomar Palacio Nacional, Cárdenas llamaba a mantener una lucha pacífica. Núñez calificó esa capacidad de moderación como una de sus principales virtudes y contrastó esa actitud con la de López Obrador, de quien afirmó que no suele contenerse políticamente de la misma manera.