El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, anunció una inversión conjunta de 25 mil millones de pesos entre los gobiernos estatal y federal para atender la crisis de agua contaminada en la zona metropolitana de Guadalajara. El proyecto contempla la construcción de dos acueductos y la renovación de infraestructura de potabilización, con el objetivo de mejorar la calidad y el abasto del agua.

Las obras de los acueductos Chapala-Guadalajara, de 42 kilómetros, y Calderón-San Gaspar, de 31 kilómetros, comenzarían en 2027 y concluirían en 2028. Lemus informó que el estado destinará 7 mil 500 millones de pesos a la renovación de una planta potabilizadora y propuso crear una comisión técnica para dar seguimiento a los trabajos.

La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que también se realizan acciones para evitar que el agua se contamine durante su traslado. De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua, el suministro de Guadalajara proviene principalmente del lago de Chapala, que aporta 50 por ciento; los pozos, 28 por ciento, y el sistema Zapotillo-San Gaspar, 22 por ciento.