El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, consideró poco probable que las elecciones intermedias de Estados Unidos del próximo 3 de noviembre provoquen un cambio inmediato en la política arancelaria de Washington. México mantiene negociaciones para reducir los gravámenes aplicados al acero, el aluminio y los automóviles, sectores relevantes para el intercambio comercial entre ambos países.

Ebrard señaló que los aranceles representan una fuente importante de ingresos para el Gobierno estadounidense, por lo que un cambio en el equilibrio político del Congreso no necesariamente implicaría una modificación rápida de esas medidas. Actualmente, Estados Unidos aplica aranceles del 50% al acero y al aluminio, además de gravámenes al sector automotor.

El funcionario indicó que las negociaciones sobre acero y aluminio podrían arrojar resultados después de los comicios, aunque evitó establecer una fecha. También reconoció que existen desacuerdos y coincidencias entre ambos gobiernos, pero afirmó que se ha mantenido una comunicación constante. Sobre Canadá, sostuvo que no existen diferencias comerciales ni de inversión y anticipó que el intercambio bilateral continuará creciendo.