El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que aceptará los resultados de las elecciones intermedias del próximo 3 de noviembre si considera que los comicios se desarrollan de manera limpia. La declaración ocurre mientras los republicanos enfrentan el riesgo de perder el control de la Cámara de Representantes y en medio de una contienda electoral que podría modificar el equilibrio de poder en el Congreso.

Antes de viajar a dos actos de campaña en Texas, Trump aseguró que encontraría la manera de trabajar con los demócratas si estos obtienen la mayoría de la Cámara Baja. Sin embargo, el mandatario ha expresado dudas sobre la seguridad del sistema electoral estadounidense, pese a que autoridades y especialistas sostienen que existen mecanismos confiables para garantizar los procesos.

La incertidumbre se suma a los antecedentes de Trump, quien continúa sin reconocer su derrota en las elecciones presidenciales de 2020 y ha sostenido, sin presentar pruebas, que hubo fraude. De acuerdo con una encuesta citada por The Washington Post, ABC News e Ipsos, siete de cada diez estadounidenses dudan que acepte los resultados si los republicanos pierden los comicios.