El Gobierno de Francia analiza implementar toques de queda parciales y localizados para reforzar la seguridad, luego de los disturbios, saqueos y enfrentamientos registrados durante el fin de semana en distintas ciudades del país.

El primer ministro, Sébastien Lecornu, informó que solicitó a las autoridades locales establecer restricciones para proteger principalmente a los comercios, luego de que las protestas contra el aumento del costo de vida y el deterioro de los servicios públicos derivaran en actos de violencia.

De acuerdo con las cifras difundidas por las autoridades francesas, alrededor de mil policías resultaron heridos durante los enfrentamientos, siete de ellos de gravedad. Asimismo, se reportaron saqueos y daños en aproximadamente mil 500 establecimientos comerciales.