El Ministerio del Interior de Francia informó de 272 detenciones durante las protestas contra el encarecimiento de la vida, realizadas en distintas ciudades del país. Las autoridades reportaron disturbios, ataques a policías, saqueos y daños a edificios públicos y comercios.

Entre los incidentes señalados figuran la entrada forzada de manifestantes al Ayuntamiento de Marsella, daños en establecimientos de Lyon y un incendio que afectó una oficina de turismo. En París, las fuerzas de seguridad dispersaron concentraciones no autorizadas que intentaron acercarse a edificios institucionales, incluido el Palacio del Elíseo.

También se reportaron daños en instalaciones públicas de Aviñón y Grenoble, así como actos vandálicos contra comercios en Pau, Montpellier, Toulouse y Valence. Según las autoridades, algunos episodios involucraron grupos vestidos de negro, a los que vincularon con la extrema izquierda. Las movilizaciones fueron convocadas por el aumento de precios y la pérdida de poder adquisitivo.