El arzobispo Timothy Broglio, responsable de los servicios pastorales católicos para las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, rechazó la propuesta de transmitir en vivo la ejecución por fusilamiento de Nidal Hasan, condenado por matar a 13 personas en 2009 en la base militar de Fort Hood, Texas. En un comunicado, el religioso también pidió que los soldados católicos asignados al pelotón de fusilamiento soliciten ser eximidos de esa tarea.
Broglio sostuvo que participar en la ejecución sería contrario a las enseñanzas de la Iglesia católica. Su postura se suma a la de otros líderes religiosos que han cuestionado tanto la pena de muerte como la posibilidad de retransmitir públicamente el procedimiento.
La ejecución de Hasan está prevista para el 3 de diciembre. El arzobispo también recordó que presidió el funeral de Michael Grant Cahill, la única víctima civil del ataque de 2009, uno de los episodios más graves de violencia registrados en una instalación militar estadounidense.