La presidenta Claudia Sheinbaum condenó la actuación policial durante la protesta por agua contaminada en la Zona Metropolitana de Guadalajara y exigió al Gobierno de Jalisco explicar el uso de gas lacrimógeno y chorros de agua a presión contra los manifestantes. La movilización del domingo terminó en enfrentamientos, detenciones y decenas de personas lesionadas frente a Casa Jalisco, residencia del gobernador Pablo Lemus.

Sheinbaum afirmó que su administración no respalda actos represivos ni el uso de la violencia durante las movilizaciones sociales. También señaló que el Gobierno federal mantiene coordinación con las autoridades de Jalisco para encontrar una salida a la crisis hídrica y garantizar el acceso al agua potable. La protesta se originó por denuncias de habitantes de al menos 320 colonias que, desde marzo, reciben agua con mal olor y presunta presencia de contaminantes.

El saldo de los enfrentamientos continúa sujeto a versiones distintas. El Gobierno estatal reportó 39 personas detenidas, 28 policías heridos y 31 civiles atendidos, mientras familiares y colectivos contabilizaron más de 51 detenidos. La Universidad de Guadalajara y el ITESO también exigieron esclarecer los hechos y proteger los derechos de las personas arrestadas. Hasta el momento, el reclamo por agua limpia se mantiene acompañado de cuestionamientos sobre la respuesta policial y la atención de las autoridades a la crisis.