La cadena Globo canceló el último debate entre candidatos presidenciales de Brasil, programado antes de las elecciones del domingo, luego de que decisiones judiciales modificaran las condiciones acordadas originalmente para el encuentro.

Una de las resoluciones impidió que la televisora mostrara un atril vacío en representación del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien decidió no participar, y también prohibió que otros candidatos formularan preguntas dirigidas al lugar que le correspondía. La campaña de Lula había solicitado la medida al considerar que existía un desequilibrio, mientras que la participación en el debate era voluntaria.

A esta situación se sumó la decisión del senador Flávio Bolsonaro de no acudir. Además, el ministro del Supremo Tribunal Federal Gilmar Mendes ordenó incorporar al debate a Renan Santos, candidato de Misión, quien inicialmente había quedado fuera de acuerdo con las reglas de Globo, que contemplaban la participación de partidos con al menos cinco parlamentarios. Ante las modificaciones y la ausencia de dos de los principales candidatos, la televisora decidió cancelar el encuentro.