Los estímulos fiscales aplicados por Hacienda a las gasolinas y el diésel han provocado que el SAT deje de recaudar 14 mil 639 millones de pesos durante los primeros ocho meses de 2026, en comparación con lo obtenido durante el mismo periodo del año pasado. La medida busca contener el precio de los combustibles ante el aumento internacional del petróleo y evitar un impacto mayor para consumidores y transportistas.
Entre enero y agosto, el SAT obtuvo 277 mil 77 millones de pesos por el IEPS aplicado a gasolinas y diésel, una disminución real de 5.02% anual. En agosto, la recaudación fue de 30 mil 205 millones de pesos, su nivel más bajo para ese mes desde 2024, con lo que el ingreso por este impuesto acumuló cinco meses consecutivos a la baja.
Hacienda mantiene además un estímulo de 100% al IEPS del diésel y apoyos adicionales para evitar que su precio supere los 27 pesos por litro. El secretario Édgar Amador señaló que estos mecanismos han contribuido a contener la inflación, mientras que el gobierno prevé compensar parte de los ingresos no obtenidos mediante una mayor fiscalización y auditorías a los contribuyentes.