El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, calificó como “cobardes morales” a los representantes de países que abandonaron la Asamblea General de la ONU antes de que comenzara su discurso. Delegaciones de naciones como Sudán, Túnez, Líbano y Suiza dejaron el recinto mientras otros asistentes expresaban su rechazo y apoyo mediante consignas.

Netanyahu pidió que quienes quisieran abandonar la sala lo hicieran antes de comenzar su intervención, en un discurso de alrededor de 40 minutos en el que abordó principalmente el conflicto con Irán y la guerra en Gaza. El mandatario defendió las acciones militares de Israel y afirmó que la destrucción de instalaciones nucleares iraníes fue una decisión necesaria.

Sobre Gaza, Netanyahu rechazó las acusaciones de genocidio y aseguró que Israel ha tomado medidas para proteger a la población civil. También defendió la presencia israelí en territorios ocupados y cuestionó las críticas internacionales, mientras organizaciones y sectores de la comunidad internacional mantienen señalamientos sobre las acciones israelíes y la situación de la población palestina.