El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, defendió la decisión del Congreso local de designar exclusivamente a hombres como presidentes de los Concejos Municipales en localidades donde los alcaldes fueron detenidos o permanecen bajo investigación.
Ante los cuestionamientos por la ausencia de mujeres en estos cargos, el mandatario argumentó que colocar a una mujer al frente de municipios con actividad delictiva representaría un riesgo mayor para ella. Sus declaraciones generaron críticas en redes sociales por vincular el género de las autoridades con las condiciones de seguridad de esas localidades.
Armenta señaló particularmente los casos de Tepeyahualco y Esperanza, donde aseguró que existen antecedentes de operación de grupos criminales. También atribuyó parte de la problemática de inseguridad a administraciones anteriores emanadas del PAN y el PRI.