La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó temporalmente la solicitud del gobierno de Donald Trump para aplicar nuevas restricciones al voto por correo antes de las elecciones legislativas de noviembre.
La decisión mantiene vigentes las reglas que utilizan actualmente los estados para enviar y recibir las papeletas, mientras continúa el litigio sobre la legalidad de las disposiciones impulsadas por la administración y desarrolladas por el Servicio Postal estadounidense.
La propuesta buscaba establecer requisitos uniformes para las papeletas federales, incluidos elementos de identificación y códigos de barras, además de solicitar información básica de los votantes. El gobierno argumentó que las medidas reforzarían la seguridad electoral, mientras sus críticos advirtieron que podrían dificultar el voto y exceder las facultades del Servicio Postal. Las elecciones del 3 de noviembre definirán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.