Mike Vigil, exdirector de operaciones internacionales de la DEA, pidió al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, detener y extraditar a Estados Unidos al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a raíz de señalamientos sobre sus presuntos vínculos con Los Chapitos, una facción del Cártel de Sinaloa.
Los señalamientos estadounidenses sostienen que Rocha Moya habría otorgado control sobre corporaciones de seguridad estatales y locales a cambio de apoyo electoral y protección política. Se trata de acusaciones, no de una condena judicial, y el gobernador las ha rechazado al afirmar que la FGR le informó que no existen pruebas que acrediten su participación en algún delito.
La petición ocurre en medio de la crisis política que atraviesa Sinaloa: Rocha Moya regresó al cargo el 21 de agosto tras 112 días de licencia, pero posteriormente volvió a solicitar licencia por tiempo indefinido. La presidenta Claudia Sheinbaum se deslindó de su decisión y sostuvo que ningún interés personal debe estar por encima de los intereses de la nación.