Rocío Nahle reveló que el empresario Arturo Castagné Couturier es prófugo de la justicia y que cuenta con «una ficha azul» emitida por la Interpol.
En respuesta, el empresario veracruzano aseguró no estar «huyendo de nada, ni de nadie, estoy en Dijon, Francia. Entiendo el odio y sed de venganza, pero ello no le quita lo corrupta y mentirosa que es».
Y corrigió a la gobernadora: «Una notificación azul de la Interpol no es una orden de aprehensión, no es una solicitud de detención y, por si misma, no acredita que una persona sea prófuga de la justicia».
El debate mediático entre la gobernadora y el empresario sanrafaelense nació en 2024, cuando Castagné denunció a Roció Nahle, entonces candidata de Morena al gobierno de Veracruz, por un enriquecimiento ilícito y patrimonio inexplicable con operaciones financieras calculadas en 100 millones de pesos, al tiempo que reveló también su origen zacatecano.
En conferencia de prensa, Nahle García reveló que la situación jurídica del empresario Castagné Couturier no está relacionada con ella, sino con un asunto de índole familiar.
También dijo desconocer el paradero del veracruzano: «de este señor, Castagné, por supuesto es un prófugo; él es prófugo de la justicia; ya tiene en la Interpol una ficha azul. Ya está girada. No sé ni dónde esté, porque además es prófugo, pero no por mí, sino por un tema, de su propia familia».
Pero Castagné, reviró en su cuenta de X: «No sea hipócrita señora, al menos una vez en la vida hablé con la verdad y tenga el valor cívico de aceptar que lo que está buscando es una venganza personal en contra de mi persona, yo aquí seguiré señalando su inmensa corrupción, autoritarismo y prepotencia».
Punzó: «señora de Zacatecas Rocío Nahle se vuelve a equivocar conmigo. Entiendo muy bien el odio que siente por mi persona y su sed de venganza, pues fui quien descubrió su riqueza inexplicable, señale sus corruptelas, nepotismo, tráfico de influencias y la evidencié públicamente como lo corrupta, mentirosa, autoritaria, prepotente e insensible que es, su género no la hace menos delincuente y corrupta».
Castagné Couturier fue contundente al asegurar tener «muy claro que utilizará todos los medios a su alcance y que al amparo del poder tiene para perjudicarme…»
El empresario recriminó que decir que es presunto prófugo de la justicia «no está relacionado» con Nahle, «no se lo cree nadie y menos viniendo de una mujer embriagada de poder, mentirosa y corrupta hasta la médula».
Comentó que la gobernadora le puede inventar lo que quiera porque «tiene todo el poder para hacerlo, causarme daño y tratar de difamarme, pero le tengo noticias, los ciudadanos veracruzanos y muchos mexicanos me conocen de toda la vida y saben perfectamente quién soy, como soy y mi manera de ser y comportarme de siempre, podrá señalarme e inventarme lo que quiera, hoy tiene todo el poder para hacerlo pero ello no le quita lo corrupta y mentirosa que es».
Pero Nahle en su exposición buscó otro tema para denostar al veracruzano: “Porque es un violentador de mujeres… entonces, imagínense el tipo de persona”.
Castagné no calló, al contrario respondió seco: «Llevo 16 años divorciado y ahora resulta que sale a decir que soy violentador de mujeres, esa es su manera de tirarse al suelo y tratar de desviar la atención como su demanda por violencia política de género por decirle zacatecana”.
Sobre este tema, en marzo de 2025, Castagné fue sentenciado por el Juzgado Sexto de Primera Instancia del Décimo Séptimo Distrito Judicial de Veracruz a pagar una indemnización equivalente a 50 mil veces el salario mínimo por concepto de reparación del daño moral ocasionado a la gobernadora Rocío Nahle García.
Pero también sobre esto, Castagné soltó sin tapujos: «su demanda procedió y la juez del sexto distrito inmediatamente me sentenció a pagarle 14 millones de pesos por daño moral, señora usted la moral ni la conoce, desconozco quien le hizo el cálculo que eso vale pero la engañó».
También Castagné recordó las denuncias penales interpuestas contra Rocío Nahle «bien fundamentadas y documentadas cumplirán tres años durmiendo el sueño de los justos y no pasa nada, pero insisto conmigo se equivocó y no le tengo miedo”.
Castagné Couturier sostuvo que no huye «de nada, ni de nadie, estoy en Dijon, Francia porque aquí tengo estudiando a mi hija menor, por cierto en días pasados me encontré en Milán, Italia a su compañero delincuente y notario de cabecera Adán Augusto López Hernández».