La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como una decisión con “sentido político” el retiro de la visa estadounidense a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador. La mandataria cuestionó que el gobierno de Donald Trump no actúe de manera uniforme con todos los países si la medida estuviera relacionada con delitos o con alguna prueba sobre el ingreso de personas a Estados Unidos.

Sheinbaum también criticó a sectores de la derecha mexicana, a los que acusó de adoptar una postura cada vez más “entreguista” hacia Estados Unidos. La presidenta sostuvo que los funcionarios mexicanos a quienes se les hayan revocado visas deben mantener una postura firme ante estas decisiones.

No obstante, afirmó que si el gobierno estadounidense presenta pruebas contra cualquier ciudadano mexicano, independientemente de su profesión o partido político, deberá responder ante las leyes mexicanas. La mandataria insistió en que México exige respeto y rechazó cualquier intento de injerencia en la política nacional.