La NASA señaló que la posible caída de restos de un cohete de SpaceX contra la Luna tiene precedentes y recordó que la propia agencia ha realizado pruebas similares en el pasado. Sin embargo, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, no confirmó que la colisión haya ocurrido, pese a que previamente había señalado que existía una probabilidad de 100% de que sucediera.
SpaceX, de Elon Musk, y Firefly Aerospace tampoco han confirmado el impacto. Los restos corresponden a la etapa superior de un cohete Falcon 9 utilizado en una misión lunar de Firefly Aerospace y la japonesa Ispace, lanzada en enero de 2025. Según la NASA, una combinación de actividad solar y fuerzas gravitacionales provocó que el objeto adoptara una trayectoria hacia la Luna.
La etapa superior pesa aproximadamente cinco toneladas y, de haberse producido la colisión, los expertos estiman que podría generar un cráter de entre 20 y 30 metros de diámetro y dispersar material lunar hasta 800 kilómetros de distancia. La NASA indicó que trabaja con SpaceX para evitar una mayor acumulación de basura en la superficie lunar.