Decenas de aspirantes seleccionados se manifestaron frente a la Rectoría de la UNAM y bloquearon parte de Insurgentes Sur para rechazar la aplicación de un examen presencial de control. Los estudiantes exigieron transparencia sobre los criterios utilizados para determinar quiénes deberán repetir la evaluación.
La protesta ocurre después de que la universidad detectara puntajes considerados atípicos y anunciara que algunos aspirantes deberán presentar nuevamente el examen de admisión. Los inconformes señalaron que no se oponen a una evaluación, pero cuestionaron que se realice después de la publicación de resultados.
Los resultados publicados el 17 de julio dieron 21 mil 962 lugares mediante examen y otros 28 mil 151 por pase reglamentado. Tras denuncias sobre el presunto uso de inteligencia artificial durante la prueba, la UNAM suspendió temporalmente las inscripciones de nuevo ingreso y abrió una revisión del proceso.