España informó que unas 25 mil personas han regresado voluntariamente a Marruecos, luego de que alrededor de 50 mil migrantes cruzaran la frontera hacia Ceuta en una de las mayores crisis migratorias registradas en el enclave español. Las fuerzas marroquíes reforzaron la vigilancia para contener nuevos intentos de ingreso.
La emergencia ha dejado al menos 43 personas fallecidas, mientras continúan las labores de búsqueda en la costa. Del lado español, las autoridades aceleran los procesos de repatriación y mantienen un fuerte despliegue militar y policial en la frontera.
La crisis ha generado tensiones dentro de la Unión Europea. Francia anunció controles reforzados en su frontera con España e Italia advirtió posibles medidas sobre el espacio Schengen. El presidente Pedro Sánchez calificó el ingreso masivo como una violación de la integridad territorial española y pidió respaldo de sus socios europeos.