El incendio forestal que afecta la Sierra Oeste de Madrid permanece fuera de control tras cuatro días de actividad y ha consumido cerca de 22 mil hectáreas, convirtiéndose en uno de los siniestros más graves registrados en la región. Más de 55 mil personas han sido evacuadas o permanecen bajo medidas de confinamiento preventivo.

En las labores de combate participan cerca de 300 bomberos y agentes forestales, apoyados por helicópteros y vehículos especializados, mientras las autoridades habilitaron centros de acogida y reforzaron los servicios de emergencia para atender a la población afectada.

Aunque la intensidad del fuego disminuyó en las últimas horas, las autoridades advirtieron que el incendio continúa activo y existe riesgo de nuevos avances debido a las condiciones climáticas. Los trabajos de extinción y la evaluación de daños en viviendas, carreteras e infraestructura continúan.