El nuevo arancel de 10% anunciado por Estados Unidos para productos vinculados al trabajo forzado no representa un cambio para la mayoría de las exportaciones mexicanas, ya que aquellas que cumplen con las reglas del T-MEC continúan ingresando sin pagar tarifas, informó la Secretaría de Economía.

El secretario Marcelo Ebrard explicó que el gravamen sustituye una disposición legal previa, pero mantiene el mismo nivel de arancel efectivo que ya enfrentaban los productos fuera del tratado. Además, destacó que México conserva una posición más favorable que otras economías como la Unión Europea, Japón o Corea del Sur.

El gobierno mexicano descartó responder con medidas de represalia al considerar que una escalada comercial perjudicaría a ambas partes. Las autoridades reiteraron que alrededor del 85% de las exportaciones nacionales siguen protegidas por el T-MEC.