El presidente Donald Trump encabezó en la Base Aérea de Dover la ceremonia de recepción de los cuerpos de cuatro militares estadounidenses fallecidos durante ataques iraníes en Jordania e Irak. Durante el acto, calificó el homenaje como una de las responsabilidades más difíciles de ejercer como comandante en jefe y sostuvo reuniones privadas con las familias de las víctimas.

Con estas bajas suman 18 militares estadounidenses muertos desde el inicio del conflicto con Irán. El Departamento de Defensa informó que los elementos fallecidos serán condecorados y, en algunos casos, ascendidos de manera póstuma por su servicio.