La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró este martes que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, permanece en Culiacán y que “está ubicable”, aunque aclaró que su administración no mantiene vigilancia sobre él. La mandataria señaló que, en todo caso, corresponderá a la Fiscalía General de la República determinar cualquier actuación relacionada con las investigaciones en su contra.

En contraste con esa postura, la Secretaría de Relaciones Exteriores reservó por cinco años toda la información relacionada con las acusaciones por presuntos vínculos con el narcotráfico contra Rocha Moya y el senador Enrique Inzunza Cázares. La medida incluye la documentación y las comunicaciones oficiales entre México y Estados Unidos sobre este caso, en el que también figuran otros ocho funcionarios mexicanos señalados por la justicia estadounidense.

La Cancillería argumentó que hacer pública esa información podría afectar la relación bilateral entre ambos países y la conducción de la política exterior mexicana. El caso se remonta a abril, cuando autoridades de Estados Unidos presentaron una acusación penal contra diez funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa, entre ellos Rocha Moya.