El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, aseguró que las recientes sanciones contra integrantes y empresas vinculadas al Cártel Jalisco Nueva Generación reflejan el compromiso de los gobiernos de Estados Unidos y México para combatir el narcotráfico, el tráfico de armas y otras actividades del crimen organizado.
Las medidas fueron impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos contra dos ciudadanos mexicanos y nueve empresas presuntamente relacionadas con una red de robo y contrabando de combustible, conocida como huachicol. Las sanciones incluyen el congelamiento de bienes y la prohibición de realizar transacciones dentro del sistema financiero estadounidense.
Autoridades estadounidenses señalaron que el robo de combustible se ha convertido en una de las principales fuentes de ingresos del crimen organizado, al nivel de otras actividades ilícitas. Según Washington, estas redes operan mediante el robo de hidrocarburos de Pemex, el contrabando de petróleo hacia Estados Unidos y esquemas de evasión fiscal, por lo que advirtieron que continuarán las acciones para desmantelar las estructuras financieras que sostienen a los cárteles.