El exgobernador de Quintana Roo, Roberto Borge, abandonó el Centro Federal de Readaptación Psicosocial de Morelos para continuar bajo arresto domiciliario el proceso penal que enfrenta por presunto lavado de dinero. La medida fue autorizada por un juez tras verificar el cumplimiento de las condiciones impuestas, entre ellas la colocación de un brazalete electrónico para monitorear su ubicación.
Borge, detenido en Panamá en 2017 y posteriormente extraditado a México, fue absuelto recientemente del delito de delincuencia organizada, por lo que actualmente solo enfrenta acusaciones relacionadas con presuntas operaciones irregulares en la venta de 24 predios del gobierno de Quintana Roo. Las autoridades señalan que estas transacciones habrían generado un millonario daño al patrimonio estatal al beneficiar a familiares y presuntos prestanombres.