Este jueves la victoria fue de las madres buscadoras tras volver a salir a las calles a “visibilizar” la desaparición de más de 133 mil personas, tras obtener un acuerdo con autoridades capitalinas para plantarse frente al Estadio Ciudad de México.
A partir de las cuatro de la tarde, hora de la convocatoria, afuera de la estación Textitlán comenzaron a llegar desde varias calles, en bicicleta o en trolebús, decenas de ellas con enorme manta en fondo azul con la leyenda: “FIFA go home”, otras, incluso en playeras con las fichas de búsqueda en las que resaltan fotos, nombres, la fecha en la que vieron al ser querido por última vez y frases como “Ana Amali, ¿la has visto? y un teléfono”. Nadie ha llamado a Vanessa, menos las autoridades.
A la de tres tomaron el carril de la ciclovía y dos más para vehículos, por lo que la reacción inmediata de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana fue atravesar dos camiones del agrupamiento a caballo y colapsar calzada de Tlalpan casi una hora para provocar que autos y camiones inauguren dos sentidos de vialidad.
En medio de la crisis vial, madres buscadoras arrinconaron a autoridades de la Secretaría de Gobierno enviadas por su titular, César Cravioto, para hacer efectivo el acuerdo logrado la noche del martes para dejarlas llegar frente al coloso de Santa Úrsula, con la cláusula de no incluir a representantes de los medios de comunicación.
Por ello, se hizo un filtro con personal de derechos humanos para que solamente 50 madres buscadoras subieran por un puente vehicular y caminaran hasta llegar del otro lado del trolebús, pasar por arriba de la valla de decenas de granaderos y regresar por el siguiente puente para enfilarse al estadio Ciudad de México, siempre del lado de una valla y escoltadas por funcionarios y policías.
En un cruce de señales por radio, una veintena de policías a bordo de motos se enfiló hacia el contingente con la intención de obstruir el paso, pero la orden de un alto mando ordenó tomar un retorno y no regresar.
A su paso, frente a hileras de granaderos que ya no existen, pero que usan toletes, cascos antimotines y largos escudos como de granaderos, las madres buscadoras reclamaron su ausencia cuando desaparecieron sus hijos, sus padres y hermanos, “porque están coludidos con el crimen organizado”.
“¡A ustedes también los desaparecen!”, gritaron tras llegar a la gasolinera más cercana a Calzada de Tlalpan, en lo que parecía el último punto de la marcha, pero Vanessa, una de las líderes del movimiento, confió: “No, vamos a seguir, vamos a llegar más cerca”.
Y lo hicieron, unos 100 metros más para llegar hasta el ajolote, esa figura que ha promovido Clara Brugada, la jefa de Gobierno opacada por el pato «Merlín», al igual que la mascota del mundial.
Antes de avanzar unos pasos más, las madres buscadoras comenzaron a colocar flores blancas a los policías que, estoicos e impasibles, aguantaron sin siquiera parpadear, para minutos después desprenderse de estas de manera discreta, siempre respetuosos.
Ese respeto que exigieron en su comunicado las madres buscadoras a la presidenta Claudia Sheinbaum luego de que el pasado 11 de junio, en la conferencia mañanera, “nuestro dolor ha sido agraviado”.
“Expresamos nuestra más profunda pena y, sobre todo, nuestra mayor indignación al ser objeto de burla desde el máximo poder de nuestro querido México. Nos referimos a las palabras vertidas en la conferencia, donde se minimizó nuestra manifestación pacífica”, resaltaron las cuatro oradoras del comunicado.
El comunicado fue directo: «Es verdaderamente indignante escuchar decir que a nuestras marchas asistieron más trabajadores públicos que familias. Así sea una sola, a una familia buscadora se le trata con el respeto que merece; no se hace burla de nuestro dolor como si de simples números se tratara”.
“Sugerir que se investiga un financiamiento oscuro detrás de nosotras es una visión simplista y maniquea que vulnera nuestra dignidad”, se enfatizó en el texto.
El documento resaltó que “esas expresiones son peligrosas y se traducen en una violencia simbólica que nos criminaliza. Rechazamos de manera categórica y absoluta que se nos dé un trato de adversarias políticas”.
“El gobierno federal debe dirimir sus diferencias con las fuerzas políticas al margen de nosotras. Mientras su soberbia continúe, y con ello su incapacidad de verdadera escucha, la desaparición seguirá perpetuándose en las arcas de su gobierno”, apuntaron.
El comunicado mencionó que “ni las familias solas, ni ustedes solos como gobierno podremos sacar a nuestro México de esta violencia donde nos están matando a nuestros niños y a nuestros jóvenes, donde desgarran familias completas al llevarse a nuestros seres queridos, y a nosotras, las familias que les buscamos”.
“Por ello, exhortamos al Poder Ejecutivo, a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, a ofrecer una disculpa pública”, indicó el texto.
Antes de retirarse, como si fuera una ofrenda, madres buscadoras dejaron en el ajolote vestido con los colores del tricolor, dos pancartas: “Hasta encontrarles +133 mil” y una más: “FIFA, tu copa está sobre una fosa”.
Hoy ganó México por goleada, aunque también lo hicieron las madres buscadoras; se hicieron escuchar, «visibilizaron sus ausencias».