La banca comercial en México registró una utilidad neta de 104 mil 740 millones de pesos entre enero y abril de 2026, una cifra prácticamente igual en términos reales a la del mismo periodo del año anterior, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), lo que refleja un estancamiento en el desempeño del sector.

El principal factor detrás de este comportamiento fue la caída en los ingresos por intereses, que sumaron 576 mil 392 millones de pesos, lo que representa una baja de 10.1% en términos reales respecto al primer cuatrimestre de 2025. Este retroceso se atribuye a la disminución en las tasas de interés en un contexto de ajuste de la política monetaria.

Además, el incremento en las reservas para riesgos crediticios también influyó en la contención de utilidades. Estas provisiones alcanzaron 81 mil 869 millones de pesos, el nivel más alto desde 2020, con aumentos importantes en los créditos al consumo y a la vivienda, lo que refleja una mayor cautela del sistema bancario ante posibles impagos.

El entorno económico general también ha presionado al sector financiero, en medio de un contexto de volatilidad inflacionaria, tensiones internacionales y ajustes en las tasas de referencia del Banco de México, lo que ha impactado tanto la rentabilidad bancaria como las expectativas de crecimiento económico para 2026.