El gobierno de Estados Unidos planteó la imposición de aranceles adicionales del 10% a productos provenientes de México y otras 13 economías, así como incrementos del 12.5% a 46 países más, como parte de una investigación sobre importaciones vinculadas a trabajo forzoso.

La medida fue dada a conocer por la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR), en el marco de una investigación bajo la Sección 301, que analiza la presunta falta de aplicación de normas en varios países (incluido México) para impedir la entrada de bienes producidos bajo estas condiciones.

Ante ello, la Secretaría de Economía de México informó que trabajará con el gobierno estadounidense para presentar argumentos y evitar la aplicación de los aranceles. La propuesta incluye a economías como la Unión Europea, Canadá, Reino Unido y Argentina, y aún no es definitiva, por lo que deberá seguir un proceso de revisión antes de cualquier implementación.