El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, negó de forma categórica las acusaciones emitidas por autoridades de Estados Unidos que lo vinculan con el narcotráfico y una supuesta colaboración con líderes del Cártel de Sinaloa. El mandatario aseguró que los señalamientos “carecen de veracidad y fundamento”, y sostuvo que se trata de un ataque no solo contra su persona, sino contra el movimiento político al que pertenece.

Las imputaciones, presentadas por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, señalan que Rocha y otros funcionarios habrían participado en una presunta conspiración para facilitar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos a cambio de apoyo político y sobornos. Ante ello, el gobernador insistió en que demostrará la falsedad de las acusaciones y defendió que estas forman parte de una estrategia que, según dijo, busca vulnerar la soberanía nacional.

El caso revive señalamientos previos en torno a su figura, incluyendo versiones sobre presuntos vínculos con figuras del crimen organizado como Ismael “El Mayo” Zambada, las cuales también fueron negadas en su momento. En medio de la polémica, el tema ha escalado a nivel federal, con la Claudia Sheinbaum reiterando que cualquier acción dependerá de pruebas, mientras la investigación continúa en manos de la Fiscalía General de la República.