A casi 10 semanas del derrame, la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México reportó que al menos 81 playas en Veracruz, Tabasco y Tamaulipas aún presentan manchas de hidrocarburo. El informe detalla que existen concentraciones grandes en 16 puntos, medianas en 17 y residuos tipo “hojuelas”, más difíciles de remover, a lo largo de mil 168 kilómetros de costa, desde Playa Centla hasta Playa Bagdad.
Según el boletín, la evaluación actual se ha limitado a observaciones superficiales, lo que deja pendientes estudios más profundos sobre la presencia del contaminante en agua, sedimentos y especies marinas. Se advierte que parte del hidrocarburo podría permanecer enterrado bajo la arena y reaparecer con el movimiento de las corrientes, prolongando la contaminación y sus efectos.
La organización también reportó afectaciones a la fauna, incluyendo tortugas marinas, delfines, aves y peces, así como daños en manglares y arrecifes. Además, alertó sobre el impacto social en comunidades costeras, especialmente en la pesca. Ante ello, hizo un llamado a las autoridades para ampliar las acciones de remediación, prevenir nuevos derrames y establecer mesas de trabajo con los sectores afectados.