La NASA y las Fuerzas Armadas de Estados Unidos preparan un operativo especial para el regreso de la misión Artemis II, previsto frente a las costas de California. El principal riesgo identificado es que la cápsula Orión americe fuera del área estimada, por lo que se han desplegado aeronaves, helicópteros y equipos de rescate listos para actuar en escenarios no previstos.
El dispositivo incluye aviones militares C-17, helicópteros de la Marina y múltiples aeronaves de monitoreo, además del apoyo logístico desde Pearl Harbor. Las autoridades espaciales indicaron que mantienen vigilancia constante sobre factores como el clima y el desempeño de los sistemas de navegación, control y propulsión, elementos clave durante el reingreso a la atmósfera.
La cápsula tiene previsto amerizar en un rango de hasta 3,704 kilómetros en el Pacífico, cerca de San Diego, tras alcanzar velocidades extremas durante su descenso. Aunque las condiciones actuales son favorables, los astronautas han sido entrenados para responder a cualquier desviación. Una vez en el agua, serán evaluados por personal médico antes de ser trasladados en helicóptero, en un operativo cuidadosamente coordinado para garantizar su seguridad.