En la discusión del «plan B» de reforma electoral en comisiones, el diputado del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Domínguez abrió con 23 preguntas para evidenciar el desaseo legislativo del oficialismo.
“¿Podrían estas comisiones presentar estudios de impacto presupuestario que cuantifiquen los ahorros reales de esta reforma?”, comenzó.
Domínguez siguió:¿Qué indicadores específicos se utilizaron para concluir que existen privilegios excesivos y no condiciones laborales legítimas?
El diputado del PRI incluyó también la revocación de mandato donde preguntó por las garantías hay para evitar su uso político y de recursos públicos.
La diputada del Partido Acción Nacional (PAN), Noemí Luna lamentó que en las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Reforma Política-Electoral, “estamos aquí analizando y discutiendo los vestigios, las ruinas, lo que quedó de la intención de una reforma electoral”.
“Por un lado, que bueno, se hace menos daño al país, pero por otro lado, que tragedia, perdimos la oportunidad histórica de corregir los problemas que tiene nuestro sistema democrático”.
La vicecoordinador del PAN subrayó que “venimos de la elección más violenta, con intromisión del crimen organizado y se pierde la oportunidad de legislar para blindar a los partidos políticos”.
“Hasta con errores porque hasta en el proemio (prólogo) todavía se habla de eliminar los privilegios y fortalecer la revocación de mandato”, remarcó.
La diputada del PAN recordó que “gracias al Senado no se está tocando el artículo 35 constitucional que pretendía utilizar una herramienta democrática que debiese estar al beneficio de los ciudadanos para usarla como arma electoral del oficialismo”.
En su intervención, la diputada vocera del Partido del Trabajo (PT), Lilia Aguilar aclaró que el «plan B» de reforma electoral, “no sólo establece un tope salarial a los funcionarios del INE, los OPLES y los tribunales electorales, sino que es una norma que ya se había reformado para que nadie gane más que el presidente o la presidenta”.
“Prohíbe los seguros privados y las prestaciones adicionales porque dabe la impresión que desde el Olimpo de los dioses electorales, que obedecía a intereses de los que dejaron el poder hace tiempo”, remarcó.
En el de su intervención, el diputado de Morena, Ernesto Prieto lanzó una proclama contra legisladores de oposición: no vamos a caer en las provocaciones de la derecha.
“De esa derecha que anhela que su ídolo Donald Trump intervenga en México y la restablezca en el poder”, frase que un diputado del PAN consideró como “humor involuntario”.
En su turno, el diputado de Movimiento Ciudadano, Sergio Gil Rullán consideró que “esta no es una reforma electoral, es una reforma administrativa”.
“Esta reforma está tan descafeinada que ya parece más te que café”, soltó a unas horas de que el dictamen sea discutido y votado en el pleno”, remató.
Luego de cuatro rondas de discusión, los diputados de Morena, Partido Verde y Partido del Trabajo avalaron en comisiones el plan B de reforma electoral con 60 votos en pro de MC,Morena, PVEM y PT, 13 en contra de PAN y PRI, además de cero abstenciones, por lo que este miércoles se discutirá y votará en el pleno.
En la Comisión de Puntos Constitucionales se emitieron 33 sufragios en pro, siete en contra y cero abstenciones.
En tanto que en la Comisión de Reforma Política-Electoral se registraron 27 votos a favor, seis en contra y cero abstenciones.