El Reino Unido ha retirado a todo su personal de Irán «ante la situación de seguridad», según informó el Foreign Office, que precisa que su embajada en Teherán sigue operando en remoto.
El anuncio coincide con la llegada a la costa israelí del portaaviones estadounidense «USS Gerald R. Ford», el más grande del mundo, como parte del despliegue militar estadounidense en Oriente Medio de cara a un posible ataque a Irán, y cuando otros países también han procedido a evacuar a sus nacionales.
Además, el Foreign Office desaconseja a los británicos los viajes a Irán en cualquier circunstancia: «Los británicos y o británico-iraníes con doble nacionalidad se exponen a un riesgo muy alto de arresto, interrogatorio o detención».
El día de hoy se dio a conocer que la embajada de China en Irán ha pedido a sus ciudadanos reforzar sus medidas de seguridad y salir del país lo antes posible, esto a causa de las amenazas militares de Washington, que ha realizado el mayor despliegue en la zona desde la invasión de Irak.
Así mismo, la embajada de Estados Unidos en Jerusalén autorizó este viernes la salida de Israel de personal no esencial del gobierno estadounidense y de sus familiares debido a «riesgos de seguridad», informó la propia representación diplomática a través de sus canales oficiales.
«Se recomienda considerar la salida de Israel mientras haya vuelos comerciales disponibles», recoge el mensaje de la embajada.
Según recoge la nota, «debido a recientes incidentes de seguridad y sin previo aviso», la embajada podría, además, «restringir o prohibir temporalmente el desplazamiento de empleados gubernamentales y sus familiares a determinadas zonas de Israel, incluyendo la Ciudad Vieja de Jerusalén y Cisjordania».