El salón de belleza dentro del Senado, al que acudían las senadoras para peinarse, maquillarse y hacerse tintes, ya fue desmantelado, informó el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ignacio Mier, luego de la polémica que se generó al descubrirse este lugar.
Mier indicó que cuando la prensa reveló ese salón, “se convirtió en la espectacularidad de la nota y el morbo”, por lo que dijo: “mis compañeras que se iban a acicalar allá, pues ya no”.
No obstante, el también coordinador de Morena evadió el responder quién fue la persona que autorizó que se reabriera dicho salón de belleza, pues tras su hallazgo por parte de periodistas, el salón había sido clausurado.
Además, dijo que en la estética había un sillón, un objeto para lavar el cabello y un espejo, con valor de 37 mil pesos, así como utensilios, como peines, planchas y secadora, mismos que eran propiedad de una maquinista que ofrecía sus servicios de manera independiente, y por cuales las senadoras, tanto de Morena, PT y PVEM, le pagaban entre 100 y 500 pesos por cada servicio.
Estas herramientas, asegura Mier, fueron reintegradas al almacén del Senado.